El gobierno chino obliga a todos los fabricantes de autos a instalar tecnología espía que monitorea el comportamiento de los conductores, lo informa a centros de datos policiales, y detiene el vehículo si la IA detecta violación de alguna ley o si la policía lo ordena.
El estado policial del siglo XXI a pleno.
Uh, perdón, no era en China, me equivoqué. Era en USA.