En algún momento he pensado que necesitaba plataformas como #spotify y acceso ilimitado a toda la música y todas las novedades.
Pero es que resulta que todo va mejor con una biblioteca limitada, trabajada y sin la ansiedad del descubrimiento constante. Pudiendo escuchar varias veces los mismo álbumes, aprendiendo a disfrutarlos como un todo.
O mejor dicho recordando como siempre lo hice hasta hace una década.
Dar algunos pasos hacia atrás en nuestra vida áltamente tecnificada puede ser la solución que no sabiamos que necesitábamos.
Cada vez me gusta más este enfoque. Con todo en general.
