🔴 ⚫️️ Este es un llamamiento a la solidaridad internacional.
Durante los últimos cuatro años, el estado de Costa Rica ha sido liderado por un movimiento conservador de derecha que ha intensificado lentamente sus medidas autoritarias contra el pueblo, en alianza con regímenes como El Salvador de Bukele, y el Estados Unidos de Trump. Es liderado por el actual presidente Rodrigo Chávez y su sucesora en la presidencia, Laura Fernández. Comenzaron su término en el 2022, luego de que su partido político (ahora llamado PPSO) consiguiera el apoyo de un gran porcentaje de la población a través del populismo, la manipulación y el aprovechamiento del descontento, un descontento que deriva de una larga serie de gobiernos corruptos y neoliberales que fallaron en satisfacer las necesidades de la población, especialmente aquellos en las periferias del territorio.
En los últimos cuatro años se ha registrado un debilitamiento de las condiciones de vida de la población. Hemos vivido los 4 años más sangrientos de nuestra historia reciente. Los homicidios, las desapariciones, los secuestros, y las víctimas colaterales de la actividad del narcotráfico han incrementado. Los femicidios también han aumentado significativamente. Las personas tienen miedo de salir a la calle. La educación, la agricultura, la salud y el turismo, una de las mayores fuentes de ingresos para las personas de las zonas rurales, se enfrentan a una crisis.
Hoy día, el gobierno ataca regularmente instituciones y la prensa, persigue a activistas, silencia la oposición a través del uso del poder institucional y galvaniza a sus seguidores para también intensificar sus tintes violentos. Todos estos son signos históricos de una dictadura a punto de instaurarse. Costa Rica no tiene un ejército desde 1948, pero el gobierno tiene fuertes vínculos con carteles y organizaciones criminales que tienen acceso a armamento militar. También hay una fuerza policial significativa que a menudo se utiliza para reprimir los movimientos, al igual que en todos los estados-naciones.
Recientemente y como estrategia electoral, el gobierno ha hecho amenazas directas de suspender los derechos y garantías de los ciudadanos, incluyendo el debido proceso, la libertad de expresión y la libertad de tránsito, entre otras, con la excusa de que esto les ayudará a traer “seguridad a las comunidades”. Estas medidas afectarían, sin duda, a las personas más vulnerables, y no a los líderes de las organizaciones criminales en quienes deberían enfocarse. Al mismo tiempo, los nexos entre los carteles y el régimen de Chavez continúan emergiendo una y otra vez.
La democracia electoral capitalista ha fracasado una vez más en satisfacer las necesidades del pueblo y abierto el camino hacia el fascismo. A pesar de que hay controles y balances en la legislación que representan obstáculos para que la Presidencia lleve a cabo su agenda, el poder de estas instituciones de gobierno sólo llega hasta cierto punto, y no es claro cual es ese límite.
Este pasado 1ero de Febrero, la continuidad de este gobierno narco-fascista fue elegida por una mayoria en las elecciones nacionales. Ante esta desgarradora noticia, colectivos activistas alrededor del país se están esforzando por formular un plan de resistencia y resiliencia autónoma. No nos van a vencer.
Reconocemos esta situacion como parte de una corriente global hacia el fascismo y nos solidarizamos con otros pueblos y sus luchas. Consideramos importante seguir fortaleciendo nuestros canales de comunicacion y compartiendo saberes y recursos con todos los pueblos que resisten. No podemos destruir al monstruo del fascismo sin la cooperacion y la ayuda mutua.
No hay mucha información veraz en línea sobre esta situación, por lo que decidimos publicar este comunicado. También hemos abierto una cuenta de Mastodon @semillascr@kolektiva.social donde pueden seguir todas nuestras actualizaciones y contactarnos. Ayúdennos a difundir la palabra. Desde nuestro colectivo, les pedimos que mantengan su mirada en Costa Rica.
Solidaridad,
Semillas
Febrero 2026
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