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Muy buenas xente feliz!
Llevo días dándole vueltas a una sensación que no sé si compartís. Por un lado, la actualidad global parece acelerarse hacia un escenario cada vez más complejo: el euro digital como herramienta de control financiero, la llegada del ICE europeo, conflictos armados que se cronifican sin solución a la vista, el avance imparable de la extrema derecha y el neofascismo en múltiples países, leyes que retroceden en derechos fundamentales de las mujeres, un calendario que pone fecha de caducidad a los pequeños agricultures para 2030 y, para colmo, una cumbre internacional que señala explícitamente a colectivos disidentes como antagonistas a eliminar.
Frente a todo esto, entro en Mastodon y me encuentro con un espacio que, con honestidad, me resulta extrañamente ajeno a esa tormenta. Hay debates interesantes, sí, pero a menudo se circunscriben a lo técnico, a lo local o a lo identitario de cada burbuja. La sensación que me queda no es de indiferencia, sino de fragmentación: como si cada cual estuviera en su isla mientras el continente entero se lo devoran las llamas.