@elena@meetiko.org Nos venden la flexibilidad horaria como si fuera algo beneficioso para la persona trabajadora, pero resulta ser un arma de doble filo.
Al igual que tú puedes entrar/salir del trabajo según te convenga, también te puedes ver forzado a quedarte más tiempo del que querrías para sacar trabajo adelante. Y ese tiempo extra, no computa como horas extras.